miércoles, 25 de mayo de 2011

Para que lo lea un plebeyo

Yo no nací como vos, en un día de la semana.
Yo nací a través de las noches, con la luna como madre
y de padre un par de tacos aguja.
Pero te envidio sanamente esa furia loca de hembra
y ese aroma a menstruación que atrae a los machos
hacia tu panal de abejas (lleno de miel).

Él es la abeja, pero yo soy la reina,
y tengo un séquito de mariposas que me cuentan
sus secretos al oído.

El problema es (vos ya sabrás)
que algunos coleccionan mariposas
y las acuchillan contra un marco dorado
para adornar sus paredes
porque no se animan a adornarse
con todas estas lentejuelas.

Me gusta ver a los zánganos rodearme
con sus cámaras de fotos al hombro (sorprendidos)
y admirar a esta reina
que gracias a las reglas del juego
De la espuma sangrienta ha nacido.

¿Qué soy? ¿Qué no soy?
No me preguntes (mejor admirame)
Contame acerca de tu sistema reproductor masculino
y de los encajes que tenés bajo la almohada,
Para soñar con ellas, para soñar conmigo.

Y si soñás conmigo ¿ vos qué sos?
Por propiedad transitiva quien ama a una reina
No debería ser plebeyo (no debería…)
Pero la corona que me afila los dientes,
Te va a morder la entrepierna para mostrarte
Cómo es ser de la nobleza
y cuánto duele.







1 comentarios:

Patricio Antonio dijo...

hola tu blog es interesante, tu poesia es modernista creo.

saludos y cuidate mucho.

:)