domingo, 11 de marzo de 2012

Para Nicolás

Si pudiera contar los suspiros
con los que me estrangulaste,
si pudiera encontrar entre las tablas
del suelo
los anticonceptivos que perdiste...
Si pudiera, no puedo nada...
Puedo gritar desde el rincón
más profundo de tu cuerpo,
puedo llorar, atrapado,
asfixiado entre la máscara de carne,
momificado...
Y lo miro a él, que duerme,
tranquilo, inocente...
Inocente es el futuro que dibuja
bajo sus párpados cerrados,
en el ocaso rojo que te aplasta
antes de que caiga la noche,
y se rompa,
y se pierda,
y se esfume.





2 comentarios:

Jorge Ampuero dijo...

Certeros versos por aquí,
un placer leerte.

Saludos.

Marina Collado Prieto dijo...

Sobrecogedor y emotivo...espléndido. Un abrazo.